Para mi es uno de los mejores personajes del cine y sin duda es mi favorito, creo que hay pocos como Rocky. En algún momento todos nos podemos sentir identificados con él y estoy seguro de que si hubiese más gente como Rocky en el mundo este giraría mejor.
  ¿Por qué Rocky? Pues porque es un perdedor, lo tiene todo en esta vida para ser un antiheroe, es pobre, vive en una casa que apesta y se cae a pedazos, su carrera como boxeador esta acabada, por su forma de vestir y de andar la gente piensa mal de él y sin embargo tiene un corazón enorme, fue eso lo que me encanto del personaje, su nobleza. Esto sobre todo lo vemos en la primera película, que es la mejor de la saga.
  Rocky nació, como no podía ser de otra forma, de un combate de boxeo. En la década de los setenta, el gran Mohamed Ali, dio la oportunidad a un púgil de la calle, Chuck Wepner, a enfrentarse a él con la opción de ganar el título de Campeón del Mundo de los Pesos Pesados, el gran Ali estaba seguro de que iba a ganar, pero ese tío de la calle le aguantó los 15 asaltos e incluso llegó a tirarle al suelo en alguna ocasión. Aquella noche se escribió con letras de oro en la historia del boxeo, lo que nadie sabía es que también lo haría en la del cine porque allí estaba Stallone, un joven cuyo sueño era triunfar en el cine y que esa misma noche comenzó con el borrador de su mejor obra.
  No me canso de esta película, toda la lucha del personaje, sabe que no tiene posibilidades contra Apollo Creed (el Campeón del Mundo de los Pesos Pesados), pero tiene que intentarlo, para demostrar que no es un tonto más. Rocky no quiere ganar, solo quiere aguantar todos los golpes y seguir en pie cuando suene la última campanada.
  La película sorprendió a la crítica y al público, todo el mundo hablaba de ella. Siete nominaciones a los Oscars, entre las que hay que mencionar la de Mejor Actor. De estas siete se llevó sólo tres, Mejor Película, Mejor Director y Mejor Montaje.
  Como no, la secuela no se hizo esperar. En esta segunda parte Rocky decide retirarse, a fin de cuentas su mejor batalla ya la había librado, o eso creía él. Ahora se tiene que enfrentar a la realidad, sigue sin tener dinero, sin trabajo, con una mujer y un niño en camino. Además de esto, Apollo, humillado por el combate, le presiona para repetirlo. La película termina con el esperadísimo combate y con la victoria de Rocky, uno de los mejores momentos de la película es cuando levanta el cinturón de campeón y grita: “¡Mira Adrian lo he conseguido!”
  Las tres películas siguientes pierden mucho, pero son necesarias para valorar más la sexta, ROCKY BALBOA. El propio Stallone dice que es una carta de amor hacia los fans y así es. Es una vuelta al Rocky original, al verdadero Potro Italiano.
  El púgil de Philadelphia, es viudo, regenta un restaurante y lleva una vida normal, pero el Potro necesita demostrar que hay vida después de los sesenta, quiere volver a boxear, solo en pequeños combates, nada serio.
  La historia pega un giro cuando el campeón del momento decide medirse los guantes con Rocky. A pesar de todo su historial de victorias nadie cree que pueda aguantar la paliza del joven boxeador (al igual que sucede en la primera película), aún así, una vez más, el perdedor de Philadelphia nos da una muestra de entereza, valor y entrega. Se enfrenta al campeón y aguanta todos sus golpes.
  Al final de la película Rocky está en el cementerio delante de la tumba de Adrian, deja unas flores y dice: “nada de esto habría pasado sin ti”. En realidad eso se lo dice al espectador y ya al final se aleja de la cámara y mientras su imagen se funde con el fondo levanta su brazo y se despide de su público. Un acto de genialidad por parte de Sylvester Stallone que se despide de su público y del que siempre será su mejor papel.
   En los títulos de créditos, mientras aparecen los nombres de todos los que participaron en la película, se puede ver un vídeo en el que sale gente subiendo las famosas escaleras de Philadelphia en un homenaje a esta película y como muestra de que todos podemos ser como Rocky y luchar por lo que queremos sin rendirnos.
  Creo que Rocky debería de ser un ejemplo para todos, por lo menos a la hora de enfrentarse a la vida. Así es como deberíamos actuar todos, tenemos que ponernos delante de ella y aguantar todo lo que nos eche, hasta que oigamos la última campana.
  Claro que todo esto es sólo mi opinión.

Sobre El Autor

Periodista amante del cine. Director y presentador del Podcast 'La Guarida de Kovack'.

6 Respuestas

  1. Anonymous

    Hola señor Rocky!deje usted de frikear!el dia 13 de Noviembre espero q la lie en la Fiesta de Enfermeria del CEU
    Made in Persia

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  2. Potro

    Soy un seguidor de Rocky, la verdad, la primera no la vi en el cine, no me llamaba la atención el boxeo en el cine. Creía que iba a ser la típica película de boxeo.
    Cuando vi la segunda, me obligué a ver la primera, y luego las siguientes.
    La última la vi con otro gran seguidor de Sly, me encantó.
    La vida me acababa de dar un gran golpe y la actitud de Rocky en me ayudó a, poco a poco, superarlo. La vida es recibir golpes, pero tu obligación es levantarte después de cada uno.
    En fin, una gran película.
    Por cierto, Sr. Kovack, va Ud. a ver “Los Mercenarios”?. Yo espero verla el día de su estreno, con ese seguidor de Sly.
    Sigue con esto, que esta genial

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  3. Kovack

    hoy he visto LOS MERCENARIOS buen reflefo del cine de acción de los 80, he podido verla con otro gran seguidor de Sly y nos ha gustado mucho a ambos, me alegro de que te guste el blog

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  4. Potro

    Pues si Sr. Kovack, me gustó LOS MERCENARIOS, Stallone en estado puro. Disfruté mucho viéndola y mucho más con la compañia que tenia ese dia

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