En ‘Península‘ nos trasladamos 4 años después de los incidentes ocurridos en la anterior película, ‘Train to Busan‘. Corea sigue bajo la amenaza de los zombies y los supervivientes se han convertido en refugiados en los países vecinos. La nueva vida no es fácil para estos expatriados y, en el caso de nuestros protagonistas, se ven obligados a volver a su país para hacer un trabajo ‘sencillo’ y volver a su nueva casa con los bolsillos llenos de dinero.

Train to Busan‘ fue una sorpresa, trasladó los zombies al interior de un tren, una jaula en constante movimiento, en esta ocasión han querido trasladar esa atmósfera claustrofóbica a toda una ciudad, en ciertos momentos lo consiguen, sobre todo al inicio, después se olvidan totalmente de lo que hizo grande a su hermana mayor, dando lugar a una propuesta que es interesante pero que se desinfla poco a poco hasta llegar a un final alargado y con exceso de azúcar para una cinta de este género.

Yeon Sang-ho tira de homenajes a los grandes como a George Romero y localiza parte de la acción en un centro comercial, igual que el padre del cine Z hizo en ‘El amanecer de los Muertos’ en 1978. Puede que con más mala uva ya que convierte el centro comercial en el lugar en el que sale lo peor del ser humano, transformando ese lugar de ocio en una suerte de fortaleza donde se han atrincherado los supervivientes y han instalado su propia versión del Coliseo Romano. Además de este claro guiño también podemos ver un poco de Mad Max.

Pese a los vacíos de guión que tiene y ese final que me parece tremendamente edulcorado, hay que decir que ‘Península‘ cumple notablemente aunque dista mucho de la calidad de la entrega anterior.

Claro que esto es sólo mi opinión.

Sobre El Autor

Periodista amante del cine. Director y presentador del Podcast 'La Guarida de Kovack'.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.