Esta película es una prueba de como a los americanos les encanta hacer suyas las obras de otros, ésta se estreno con apenas un año de diferencia con respecto a la original. El film está muy bien, pero creo que no era el momento de rescatarlo.
  La película nos cuenta la historia de Owen (Kodi Smit-McPhe) un niño cuya vida no es nada fácil, sus padres están separados y en el colegio sufre los abusos de los matones, lleva su vida intentando pasar desapercivido para que no le vean. Una noche ve como llegan dos nuevos vecinos, una niña, Abby, (Chloe Moretz) y un señor mayor.
  Pronto Owen y Abby se harán amigos y empezarán a pasar más tiempo juntos. Con el tiempo Owen se dará cuenta de que Abby esconde algo, que no es como aparenta ser, la pequeña es un vampiro que necesita alimentarse de sangre.
  La verdad es que la película no defrauda en absoluto, sigue los puntos fundamentales del libro homónimo, al igual que hace el film sueco original. Ambas tratan muy de refilón el tema de la pederastia, pero el «romance» de los personajes protagonistas, Oskar y Eli en la versión sueca y Owen y Abby en la americana, se respeta y es el centro de la acción.
  Esta nueva adaptación de la novela es mucho más rápida que la anterior, la duración es parecida pero hay una sensación de avance rápido que en la sueca no se aprecia.
  En cuanto a los efectos especiales ¿qué podemos decir?, esto es América y no han escatimado en gastos, en esta podemos ver a una «joven» vampira mucho más agresiva y fuerte que en la otra. La película en si es mucho más agresiva en todos los aspectos violentos.
  Otro punto a favor del nuevo film es la elección del elenco actoral, sobre todo por Chloe Moretz, a la que vimos recientemente en KICK-ASS, es una elección brillante, por un lado ofrece una inmensa ternura pero también muestra un poderoso lado oscuro, le auguro un buen futuro en el cine. Y para el papel de Owen (Kodi Smit-McPhee) también muy bien elegido, recuerda mucho al actor de la película sueca Kåre Hedebrant, escuálido y de mirada inocente y frágil.
  No quiero engañar a nadie, no es una película de terror, tiene una temática que si que podría serlo y el marco puede que sea el de una historia de terror pero no es el tema principal, lo que desprende esta película es ternura con toques shakesperianos.

Os animo a que leáis el libro, aunque es un poco fuerte en algunas descripciones. La película sueca también está muy bien pero puede pecar de lenta en algunas ocasiones, por eso os traigo esta, pero los más valientes deberíais ver primero la sueca y luego la americana que no os va a defraudar ninguna, si lo hacéis a la inversa no garantizo los mismos resultados.

Claro que esto es sólo mi opinión.

Sobre El Autor

Periodista amante del cine. Director y presentador del Podcast 'La Guarida de Kovack'.

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