Andrew (Dane DeHaan) es un joven inadaptado que un día decide grabar con su videocámara todo lo que le suceda. Una noche, durante una fiesta, Andrew, su primo (Alex Russell) y un amigo (Michael B. Jordan) descubren un extraño cristal en una cueva.

  En los días siguientes se dan cuenta de que ese cristal les ha dado una serie de poderes mentales. Poco a poco los protagonistas irán aprendiendo a usarlos y se harán cada vez más fuertes, sobre todo Andrew.

   La película se enmarca dentro del género de ‘metraje encontrado’, que fue introducido en el cine en 1980 con ‘Holocausto Canibal‘ de Ruggero Deodato y que encumbraría ‘El proyecto de la Bruja de Blair‘ (Eduardo Sánchez y Daniel Myrick) casí 20 años después. Esta forma de narrar se ha utilizado, principalmente, en terror, ya que, como su propio nombre indica, parece que se han encontrado unas cintas y que posteriormente se han proyectado para dar cuenta de esos hechos.

(Andrew (Dane DeHaan))

En esta ocasión los poderes de los chicos han servido de excusa perfecta para hacer unos movimientos de cámara que no se suelen utilizar en este género, gracias a su control mental el protagonista puede hacer travellings, zooms,… El problema es que hacia el final de la película se abusa de esto. El director, Josh Trank,  parece que quiso hacer un film de ‘metraje encontrado’ pero acercándolo a las formas de rodaje clásicas, pero no le salió como él esperaba ya que hay ocasiones en las que este recurso se usa de forma exagerada y pierde la gracia.

La forma en la que los jóvenes aprenden a usar sus poderes es muy interesante. Lo que el director buscaba mostrar era lo que pasaría si alguien tuviese superpoderes, por eso los protagonistas aprenden haciendo gamberradas.

(Andrew aplastando un coche)

Otra de las cosas destacables del film es el cambio que da Andrew, siempre fue un chico invisible, raro, débil, nadie le hacía caso salvo su primo. Cuando recibe los poderes esto cambia, se vuelve fuerte, arrogante, pero sigue siendo inseguro y esto es lo que atormenta a su personaje.

Los efectos no están mal, sobre todo las escenas de vuelo. Puede que con los años no envejezca bien y al verla no sea como la recodábamos, por eso creo que se debería ver ahora en los cines ya que siempre se disfrutan más los efectos en la gran pantalla.

(una de las escenas de la película)

Parece que va a ser la típica película que se ve y que no hace falta pensar, pero tiene un mensaje que habla sobre la naturaleza del ser humano, cuya maldad y locura no tiene límites, hay un dicho que dice: «La medida de una persona está en lo que hace con el poder».

Todos hemos querido tener poderes alguna vez, por eso recomiendo esta película.

Claro que esto es sólo mi opinión.

Además del trailer os dejo un vídeo de como  prepararon una campaña publicitaria para promocionar la película.

Sobre El Autor

Periodista amante del cine. Director y presentador del Podcast 'La Guarida de Kovack'.

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